Directorio de Masajes eróticos
Anuncios España EXPERIENCIA EN MASAJES ERÓTICOS - Sashaerotic Anuncios Gratis Ivendelo Anuncios Gratis
Era la primera vez que hacía un masaje “acompañada” dentro de la habitación observando. Ella normalmente me suele acompañar a cada masaje, pero siempre se  suele quedar por la calle esperando a que yo termine.
Esta vez, fue completamente diferente para nosotras, ya que, sería la primera vez que ella me vería trabajar. Sinceramente, no sabía cómo iba a reaccionar  al estar ella delante, pero también desconocía su reacción.
¿Por qué?
Porqué en esta clase de trabajo, adoptamos personalidades diferentes a cómo somos realmente, así que, ella vería esa parte que nunca conoció, a la hora de tratar o dirigirme al cliente. Al principio,  le di unas cuantas pautas, sobre cómo debía actuar o hacer. Estaba bastante preocupada que se sintiese incómoda, ya que, no todo el mundo gestiona las situaciones de la misma forma. Una vez dentro, yo estaba bastante tranquila y ella un poco más nerviosa, tampoco sabíamos con qué situaciones nos encontraríamos o qué clase de confianza nos podrían dar aquel cliente. Una vez llegó el cliente, nos transmitió bastante calma, a simple vista se le veía un hombre muy educado, culto, elegante…  Así que, todo eso nos ayudó a la hora de elaborar y desarrollar el masaje. 
Fue una experiencia única.
No solo por lo que compartíamos entre nosotras, sino, también por el cliente, nos hizo sentir bastante cómodas, aunque yo estaba un poco pendiente  de ella, porqué parecía seria y temía a que se sintiese mal. Pero al finalizar, una vez que salimos de la habitación  empezamos hablar y me comentó como lo sintió: “Fue una experiencia única, al principio estaba muy nerviosa, y cuando estoy nerviosa tiendo a reírme. No quería reírme en medio de un escenario así, le quitaría la credibilidad a una sesión de bdsm y erotismo. Supongo que me pasé con mi cara de seria, parecía que estaba enfadada, pero realmente no lo estaba, no sabía como gestionar mi cara. Poco a poco, me fui calmando y empecé a sentir cómo si estuviese viendo un show erótico, sinceramente, fue bastante excitante. Me gustó verte trabajar e interactuar, me sentí bien. No quería hacer nada que no sintiese, tampoco tenía esa confianza como para hacerlo, más que nada porque estaba empezando a salir de mi zona de confort. Era la primera vez que veía a un desconocido interactuar contigo, más viéndote trabajar. Casi en la parte última de la sesión, si que sentí esa comodidad y confianza  para acercarme, hablar e intentar dejarme llevar. Quizás en la próxima vaya mucho mejor, porque ya conoceré  la situación, la persona y el escenario.” En cuanto a mi, puedo decir que es parte de mi trabajo. Estoy acostumbrada diariamente a encontrarme con muchas situaciones y personas comparado con ella, pero si he de decir, que me sentí muy cómoda gracias a la personalidad de este cliente. Me atrevo a escribir que, creó un vínculo de confianza muy grande y mucha cercanía, eso siempre se acaba agradeciendo, porqué facilita el trabajo, sobretodo, cuando trabajas con tantas personas. Si que debo reconocer algo, y es que en algunas partes también me puse nerviosa, porqué  ese juego y técnicas me las enseñaron en mi estancia en Suiza. Buscaba que todo quedara bien y perfecto. Suelo estar acostumbrada a que me den unas pautas al principio, como una especie de lista de «deseos» bastante clara para yo organizarme mentalmente. Luego, juego a combinarla y hacerlo sin tener que sugerirme nada el sumiso en pleno acto. Cuando eres ama, tienes que tener ese poder de mandar y para poder mandar necesitas conocerlo absolutamente todo del cliente, sus deseos y fetiches. Quizás basándome en la forma de trabajar que tengo, me hubiese gustado saber más si más duro, más flojo, más golpes, más juego con velas o más juego de nudos con cuerdas. Cuando trabajo me baso prácticamente en satisfacer todas las partes que el cliente espera, tanto en realidad como en expectativa.