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Anuncios España MI HISTORIA COMO MASAJISTA ERÓTICA (PARTE 1) - Sashaerotic Anuncios Gratis Ivendelo Anuncios Gratis

OS VOY A RELATAR MI PRIMERA HISTORIA COMO MASAJISTA ERÓTICA

En aquel momento no sabía realmente donde me estaba metiendo, a decir verdad, a día de hoy tampoco lo tengo muy claro. A veces, me pregunto si es como quiero que me vea la gente, pero, ¿Que importará? Después de todo lo que he tenido que vivir para logra estar donde estoy hoy en día…
La semana de mi formación fue una semana complicada. Me encontraba en un lugar de 65 metros cuadrados, con dos mujeres continuamente en pijama o desnudas que no conocía. La jefa que se pasaba en horas puntuales, para revisar la caja y hablar con nosotras.
La competencia en estos lugares hace acto de presencia continuamente, sin embargo, tengo entendido que, en los lugares de escort está mucho más presente.
Mis compañeras hacían caso omiso a las exigencias de mi jefa, al decirles que me enseñaran a realizar los masajes, acorde a la carta de servicios.
Ellas continuamente se negaban afirmando que no ganaban dinero por ello y por tanto no lo querían hacer, sin embargo, alba cedió después de mucho insistir por parte de nuestra jefa.
 
¿Qué pasó?
Lo hizo de mala manera, y reprendiéndome por no realizar los servicios que ella también realizaba (terminación oral, sexual y masturbación a ella) ya que, desde el momento que entre, dejé muy claro, que la única terminación que realizaría, seria la manual. Lo cual, al parecer, a mi compañera le molesto bastante cosa que no entendí. Durante la explicación, mientras nos encontrábamos desnudas en una de las habitaciones, solas en el centro, tocaron el timbre. Mi compañera, me dejó sola para recibir al supuesto cliente, para mi sorpresa entró a la habitación, donde yo me encontraba desnuda, con un hombre que decía ser un masajista del centro. Había ido para que le realizara el masaje, con la respectiva terminación, quería que  practicara un masaje, que realmente yo no sabía realizar. Me encontraba muy incómoda, no entendía por qué tenía que realizarle un masaje a un chico que más que enseñarme, se encontraba absorto en el móvil durante todo el masaje. No recibí ningún tipo de información, ni explicación, de cómo debía realizarlo. Alba, se encontraba sentada frente a nosotros, dando ligeras miradas rápidas a mi masaje diciendo, bien, bien, sin apartar demasiado la vista del móvil. Al terminar el masaje y llegar a la terminación , el masajista de unos veinte años de edad. «Supuestamente» adinerado, ojos claros, alto y con un músculo más o menos trabajado. Se encontraba boca arriba mirándome sin pestañear, preguntándome si me podía ver la zona genital para poder terminar. Mi respuesta fue negativa, no quería que terminara solo quería saber si lo estaba haciendo bien. No quería que le hiciera la terminación lingham, pues decía que necesitaba terminar rápido para poder coger un avión. Al finalizar, me dio  una palmada en el culo, como si de su amante se tratase, y acto seguido dio las gracias con un, «lo has hecho muy bien, guapa». ¿Cómo me sentí? No podría explicarlo, fue una sensación amarga, muy poca profesionalidad, por parte del centro y algo que a ser posible me gustaría que no volviera a vivir ninguna otra mujer. Tiempo después, me enteré que a una de mis compañeras presuntamente la había presionado para tener relaciones íntimas.